Ayuntamiento de Puebla Apuesta por la Pacificación de la Capital

Cultura de la prevención y derechos humanos, principales políticas de esta administración

Cultura de la prevención y derechos humanos, principales políticas de esta administración

“Los cadetes también tienen nombre, apellido e historias que relatar”, esa frase retumba por las paredes de la Academia de Formación y Profesionalización Policial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en voz de la directora de esta institución, y al tiempo, afirma que la meta de formar a elementos de alto rendimiento, especializados, con pensamiento reflexivo y estratégico, son palabras al aire si no se les da voz a quienes se forman en la Academia por cinco meses antes de salir a velar por la seguridad ciudadana. Recorrimos la academia de policía para conocer más el proceso de formación y el compromiso de la institución con cadetes, docentes y personal administrativo, una preocupación institucional que no solo se da en lo profesional, también en lo personal.

El esfuerzo diario para convertirse en policía

– ¿Por qué ayer traías cubre bocas? ¿Ya te sientes mejor? – ¿Qué comerán hoy los cadetes?- ¿A dónde van con eso? ¡No vayan a molestar a los que están en el curso!

Preguntas cotidianas dentro de la academia de policía que reflejan el compromiso con la formación humana y cercana. Lunes, son las 8 de la mañana, hay quienes vienen desde muy lejos, pero todas y todos pasan por revisión para incorporarse a su primera clase. Suena la chicharra, 9 horas, bajan para hacer honores a la bandera y unos minutos después, se reincorporan a sus actividades diarias. Por fin, 14 horas, la hora de comida -a veces hay cerdo, a veces pollo, siempre verduras, a veces res- y más allá del platillo del día, quienes se encargan de las dietas de las y los cadetes se preocupan por nutrirlos para que tengan un mejor rendimiento. Dan las 6 de la tarde, de nuevo suena la chicharra, ahora han terminado las actividades y es hora de limpiar, más vale que terminen pronto, pues al terminar ya podrán ir al dormitorio a descansar. Dentro de las instalaciones se pueden observar tres dormitorios, uno exclusivo para hombres, uno para mujeres y uno extra para instructores, en caso de rebasar el número de cadetes o si alguien viene a capacitación. Y así, de lunes a viernes, la faena diaria se repite sin reparo, pero nunca sin esfuerzo y dedicación de quienes buscan servir a su ciudad y a su gente, quienes saben que el uniforme no los hace menos humanos, como cualquiera, también tienen familia, historia, anhelos y metas.

ENTREVISTA A DIRECTORA DE LA ACADEMIA DE POLICÍA

El reto: formar policías de bien y recuperar la confianza de la sociedad.Durante el recorrido, la directora nos relató sus aspiraciones para las y los cadetes, así como la importancia de brindarles un lugar donde se sientan con la responsabilidad de servir a la ciudadanía.

– ¿Cómo inspirar a quienes deciden formarse como policías a ser disciplinados y servir a la sociedad?

Quiero que los cadetes dejen de estar aquí porque no encuentran otro trabajo, queremos que puedan pensar, que puedan aspirar a que esta sea una ruta profesional de carrera. Me gustaría que esta academia se viera como un alma máter, viva, vibrante, capaz. Formamos a los cadetes para que sean buenos policías, para que cuando me los encuentre en la calle, me de orgullo mirarles. Queremos lanzar el mensaje de que estamos firmes, porque es lo que tenemos que hacer, necesitamos atender las necesidades reales y personalizadas. Me gustaría que la gente venga y viera, por ejemplo, la Graduación de mayo, para que vean lo que hacemos. Que haya chavos que quieran venir y que puedan ver en esta institución una opción profesional, un proyecto, y no como la última opción

– ¿Y cómo mantienen un buen nivel? ¿Qué tan seguido se capacitan?

– Todos los policías deben tomar un curso de formación inicial, si no, no pueden ser policías. Luego, tienen que hacer otro a los tres años, para reactivar la certificación. Es una actualización; todos los policías tienen que estar revisando sus certificaciones, porque se vencen y el proceso de capacitación no solamente es aprender cosas, cada determinado tiempo tienen que hacer su control de confianza. Es decir, el esquema que nos rige está perfectamente bien hecho. En el caso particular de la academia, estamos apegados a un Plan Rector Nacional, donde los trece instructores deben estar certificados para poder dar clases. Lo que hace la Academia es mantener el nivel de la corporación.


– ¿Cuál es el lado humano de la Academia? Para ti, ¿cuál es el sentido de esta formación policial?

– Tenemos gente valiosa que acompaña, seres humanos, el uniforme no les hace menos humanos. Este no es un trabajo fácil. Pero tenemos que aceptar como sociedad nuestra responsabilidad en la degeneración de nuestros espacios. El policía está enfrentado a dos frentes, la delincuencia y la ciudadanía, ambos organizados. La ciudadanía llega a cometer faltas administrativas y piensan que no es tan grave como un delincuente organizado o que son delitos menores. Ellos son los que flanquean a la delincuencia, a esto se enfrenta un solo bloque, limitado y al que le hemos ido restando dignidad. Necesitamos que el ciudadano sea nuestro aliado, no nuestro detractor.

– A la ciudadanía se le ha olvidado que detrás del uniforme también hay personas, se les ha deshumanizado y muchas veces se espera que hagan cosas imposibles de realizar, ¿cómo cambiar esto?

Yo vine por eso y por mi compromiso social, todos vemos a los policías, los señalamos, pensamos que son de lo peor, pero ¿cómo van a cambiar si nadie viene con una visión distinta? ¿Cómo van a cambiar la percepción si esperamos que todos lo hagan, menos uno mismo? Queremos que el cambio sea contundente, que pueda sentirse, que los cadetes confíen y la ciudadanía también. Sé que cuando tocan tus intereses -cuando tocan a tu familia, cuando pierdes las cosas que son importantes, cuando lastiman a un ser querido-, no hay manera de que les devolvamos lo perdido. Pero hay otra parte, todos son humanos, es irreal que los policías sean unas bestias, es por el proceso tan violento en la sociedad que ellos tampoco salen como almas de la caridad. Quien crea que los policías no tienen miedo, está en un lugar de inconsciencia y hace una apología del delito, los policías salen con miedo. El uniforme no te limpia de la agresión, hace que la respuesta de la ciudadanía hacia la corporación sea mucho más violenta. Pero no por eso dejan de ser humanos, se protegen, porque ellos tienen hijos y tienen familia, pueden estar amenazados, ubicados en sus colonias o casas. Tenemos que darles dignidad y soporte para que ellos se sientan también bien.

– La ciudadanía está preocupada por no confiar en la corporación, ¿cómo se devuelve a la sociedad la confianza en sus policías?

– A la Policía Municipal la castigan mucho. Nosotros formamos a los primeros respondientes y estamos muy preocupados en que ellos sepan llenar toda la documentación de manera correcta. La Academia le apuesta a cambiar la percepción de los policías, a que toda la formación recibida se lleve a la práctica. Me reúno con los cadetes e instructores cada 15 días, porque una parte importante de la formación tiene que ver con el ejemplo.

La única manera de pensar que podemos hacer un cambio importante y profundo tiene que ver con la formación y con la solidez, que saquemos a las nuevas generaciones cobijadas. Cuando nosotros los saquemos tenemos que dar a conocer sus perfiles, al final todos son policías, pero también son seres humanos. Nuestro gran éxito será que permanezca la formación y que, de acuerdo a los perfiles, vayan cobijados para hacer lo que deben hacer

– Entonces, ¿la sociedad tiene parte responsabilidad en la descomposición del tejido social?

– Como sociedad nos ha dejado de importar lo que pasa frente a nosotros, los delitos que se cometen delante nuestro, porque no quieres tener problemas. El éxito del sistema es hacernos islas, es decir, donde no tenemos nada que ver con el de enfrente y lo invisibilizamos. Este lugar no es mío, es un lugar temporal. Yo quiero que la Academia pase a la historia del Municipio, quiero que se vea la institución, lo que hacemos aquí. Aquí hay muchas voces, yo solamente soy el interlocutor, pero aquí hay gente de muchos años. Este es un programa que va más allá de mi permanencia.

– ¿Cuál es la prospectiva para Puebla Capital?

A corto plazo, nosotros prevemos que vamos a tener un incremento en las denuncias de violencia familiar, porque estás trabajando para enseñar qué es la violencia y estás trabajando para que mujeres y hombres no la permitan. Esto quiere decir que, de la gente que se quedaba callada, va a empezar a hablar más y, al menos en denuncia, va a crecer. Sin embargo, se es-pera un decrecimiento, ya que, a partir de la participación de la ciudadanía en los programas y estrategias de prevención, se estarán viendo los resultados de una vida libre de violencia o una vida con más armonía en las familias. Y con niños que ahora cursan la primaria y secundaria, cuando estén en la universidad, con medidas preventivas y conocimiento de lo que es violencia y del daño que ocasiona el bullying, con medidas de prevención para no caer en trampas de cyber bullying, que muchas veces desencadenan en trata de personas, se espera que la sociedad sepa cuidarse, protegerse y que va a necesitar aún menos de la fuerza pública. Esa es nuestra prospectiva.

¿Cómo lograr eso?

-Tengan la certeza de que la Secretaría de Seguridad Ciudadana y en la Dirección de Prevención Social del Delito y Atención a Víctimas, contamos con personas capacitadas para atenderlos, para recibirlos y para encaminarlos. La gente que trabaja aquí en escuelas, son psicólogos, personas con psicología educativa, criminólogos, que están perfectamente capacitados para entender, atender y usar un lenguaje apropiado para lograr que nuestros objetivos sean los mejores. Lo mismo lo tenemos en los equipos que atienden a colonos y a familias. Nuestros programas valen mucho la pena y el éxito lo hacen ustedes.


Recuperar las calles y espacios para las y los poblanos

Desde octubre de 2018, la seguridad en la capital ha sido una de las prioridades de las autoridades municipales. Bajo la consigna “la prevención es la mejor inversión para el futuro”, la Secretaría de Seguridad Ciudadana se ha enfocado a crear estrategias con proyectos específicos e integrales para el combate diario a la inseguridad. En entrevista con la directora de Prevención Social del Delito y Atención a Víctimas de esta secretaría, comentamos algunos de los programas con mayor impacto en la ciudadanía, sobre todo aquellos que tienen que ver con la niñez y la juventud poblana.

“El éxito de los programas es la gente”

Para lograr los objetivos de cualquier estrategia o programa gubernamental, la ciudadanía sigue siendo la piedra angular. Cuando se trabaja el tema de prevención de violencia escolar, la comunidad educativa es muy importante y por ello se llevan a cabo pláticas para papás, maestros y, obviamente, alumnado.

Red de Niñas, Niños y Jóvenes Mediadores.
Parte del programa Prevención de Violencia Escolar, consiste en detectar niñas, niños y jóvenes con liderazgo y compromiso por su sociedad, que les guste hablar y trabajar con sus compañeros para prevenir el bullying. Se trabaja con estudiantes desde 3ro de primaria hasta 3ro de secundaria, impartiéndoles talleres para conocer y potenciar sus cualidades de liderazgo y así, aprendan a mediar. 180 niñas, niños y jóvenes estudiantes pertenecen a este programa y promuevan espacios de convivencia pacíficos y seguros. Aunado al trabajo realizado con las y los alumnos de las 12 instituciones participantes de este programa, padres y madres de familia, así como los cuerpos docentes fueron capacitados en comunicación asertiva, valores, autoestima y manejo de emociones. “Ahorita lo vemos de manera más palpable porque estamos trabando con niños, y tú sabes que todo lo que invirtamos con niños es maravilloso, porque los niños no son el futuro, son el presente. Los niños mediadores hablaban de esto, ser un agente de cambio en mi familia, en mi escuela y en mi comunidad. Si tú les enseñas a prevenir primero, a hacer conscientes de ¿qué es violencia?, por ejemplo, actos como el bullying. Te aseguro que muchos de los que llegan a hacer bullying no toman consciencia del daño que le causan al otro niño. Quizá es un juego o una broma, pero hasta que no les platicas, que les haces ver las consecuencias, no se dan cuenta el daño que pueden causar en alguien más”. La Directora de Prevención del Delito, hace la comparación de las estrategias de prevención con una vacuna: “es mejor que las tomes y que no te enfermes; a que, ya que estés enfermo, vengan los remedios”, siendo, dentro de la metáfora, las medidas cautelares, prisión o daños a la integridad física o emocional de la población, los remedios. “Si los chicos de la Secundaria N°30 no nos recibieran, si sus maestros no nos permitieran trabajar, pues el programa sería totalmente inútil. Si Vecinos en Construcción de la Paz no teje una red de vecinos que se cuiden, que se ayuden, que denuncien situaciones de riesgo que nos ayudan a tener medidas disuasivas, preventivas y no correctivas o reactivas -que es cuando ya entra policía con fuerza pública-, pues tendíamos una verdadera ciudad en paz. Esa es nuestra meta”, refuerza.

Una ciudad donde las y los niños puedan correr libres en las calles, donde te sientas segura, seguro, de caminar y sepas que tu ciudad te pertenece, que no le perteneces ni al miedo ni a la desconfianza. A eso le apuesta este Gobierno Municipal, a invertir desde ahora en estrategias para salvaguardar la seguridad ciudadana, así como evitar que se cometan más crímenes en el futuro.Le apuesta a que las calles nos pertenezcan de nuevo a todas y todos los poblanos.

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