Mercados poblanos, ejemplo de organización social

Mercados poblanos, ejemplo de organización social

Por: Paulina E. Islas

Durante la pandemia por el virus COVID-19, los mercados poblanos han dado muestra de una organización y prevención ejemplar, implementando medidas de higiene como el uso de gel antibacterial y de cubrebocas, entradas y salidas específicas, etc. Si bien estas decisiones se ven influenciadas por las declaratorias federales, estatales y municipales para disminuir la propagación del virus, las y los locatarios han sido un ejemplo de organización social, ya hace tiempo olvidada por muchos, para que sus fuentes de empleo no se vean tan afectadas por el aislamiento necesario.

De acuerdo con la Secretaría de Gobernación del Municipio y Secretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos Integral de la ciudad de Puebla, la higiene y prevención en estos espacios es de carácter esencial. Asimismo, el Ayuntamiento poblano continúa promoviendo el comercio local con herramientas como el directorio de comercios de la Secretaría de Desarrollo Económico, aunado con su programa “A tu barrio lo respaldas”.

¿Tiene bolsa, jefa?

Muchos vendedores a las afueras del conocido tianguis de Xilotzingo, tras las llamadas de atención de Normatividad municipal, han implementado filas para despachar sus productos, respetando la sana distancia. Entregan un papel y piden a las y los compradores les anoten una lista de lo que quieren. Entran al local, siempre debidamente protegidos con cubrebocas, y despachan las frutas, verduras y legumbres que les han sido anotadas.

“Si nos castiga mucho esta pandemia”, indica Isabel, quién vende zapatos artesanales. “Nosotros de esto vivimos, vamos a los mercados, a las plazas, vendemos en Cholula y, pues, de esto sacamos para comer”. Sin embargo, ella y su esposo se acercan a los elementos de Normatividad para preguntarles cómo pueden vender sus productos y en dónde. Los funcionarios, amablemente, les indican las medidas y disposiciones, entendiendo que la economía local debe ser protegida ahora, más que nunca, para evitar mayores repercusiones cuando Puebla salga de las restricciones por la pandemia.

Los mercados representan uno de los espacios más simbólicos dentro de la cultura mexicana, donde no solamente se compran los víveres necesarios para la alimentación, sino se vuelve un lugar de reunión que ha sobrevivido con mucho trabajo a la globalización y empresas trasnacionales.

Estos lugares tan coloridos, ante el avance del capitalismo e ideas de modernización extranjeras, se han visto como espacios periféricos, poniéndolos al final de una pirámide comercial que lideran las empresas más grandes (tiendas departamentales, supermercados, hipermercados, centros comerciales, supercentros).

Entre todos salimos

Para ayudar a Isabel, una joven se le acercó a ella y a su esposo para comprar unos zapatos, al escuchar la situación y preocupación que tenían, ofreció intercambiar teléfonos para publicar las fotos de sus zapatos en redes sociales, grupos familiares, de amigos y vecinales, para que más personas conocieran su producto y, tal vez, generarles más ventas.

Estas acciones solidarias son las que más se necesitan en estos días de distanciamiento social. Estar separados no impide que las buenas acciones, la empatía y la ayuda se propaguen. El avance del capitalismo ha hecho que las personas se concentren solamente en sí mismas, dejando de lado la comunidad, la pertenencia a espacios sociales que nos han formado y conformado. El humano es un ser social y en esta temporada, más que nunca, debe recordarlo y volver a hacer comunidad, familia, sociedad.