¿Ya regresaste al trabajo? Nunca lo dejé

La dignificación del trabajo de la Policía

Por: Paulina Islas

Los policías juegan un papel importante en la ciudadanía, porque, pues, la institución municipal está hecha para proteger y servir”, así define su labor Giovanni, de 20 años. Cuando se sale a la calle, muchas personas llegan a pasar por alto la presencia de estos hombres y mujeres, con nombre, apellido, familias, historias y ambiciones, como si ya formaran parte del paisaje urbano.

Un policía municipal, en promedio, trabaja 182.5 días, lo que equivale a 4 mil 380 horas al año; un trabajo de oficina equivale a un promedio de 2 mil 255 horas laboradas al año, según cifras de 2018 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Por lo que las fuerzas policiales son uno de los sectores más importantes que velan por la tranquilidad de la ciudadanía.

¿Cómo se dignifica el trabajo? ¿Haciendo las oficinas más agradables? ¿Festejando los cumpleaños de los compañeros e intentando crear comunidad?

Desde 1950, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha establecido normas, desarrollado políticas y concebido programas basados en las necesidades de las personas respecto a su trabajo.
A través del diálogo entre los gobiernos, trabajadores y empleadores de los 187 Estados miembros, éste órgano marca las pautas para garantizar condiciones decentes y justas en espacios laborales.

La dignificación del trabajo, entonces, no es un decorado en la pared, flores en los escritorios o anaqueles en colores que fomenten la productividad; es un salario equitativo, justo y sin distinción de género, capaz de cubrir las necesidades de una persona. La verdadera dignificación del trabajo es proveer de los materiales necesarios para desempeñar las actividades requeridas, apegado a los derechos laborales fundamentales.

Juan Somavia, primer director del OIT, en su escrito “Trabajo decente” (1999), menciona que los derechos en el trabajo, las oportunidades de empleo y la protección y el diálogo social, son fundamentales para lograr metas como la inclusión, la erradicación de la pobreza, el fortalecimiento de la democracia, el desarrollo integral y la realización personal.

“No todos podemos hacer Home Office”

Con la aparición del virus COVID-19, a partir de las medidas tomadas por el Gobierno Federal de aislamiento voluntario, muchos de los sectores no esenciales voltearon a ver al Home Office o trabajo desde casa, como una alternativa para muchas de labores administrativas o que no requieren actividades in sutu.

Aunque esta forma relativamente nueva de trabajo pareciera una solución conveniente, la UNAM señala que esta modalidad desdibuja las líneas entre las jornadas laborales y el tiempo libre de los trabajadores, con la probabilidad de aumentar el estrés y poner en riesgo su salud mental.

“Mi día normal de home office empieza a las 10 y no acaba. Me ha tocado responder correos a las 2 AM”, señala Daniel, quien antes de la pandemia se levantaba alrededor de las 6, se alistaba para el trabajo y se trasladaba a su oficina. Ahora usa ese tiempo para hacer ejercicio y hacer tareas domésticas.

Pero también está el caso de quienes no dejan de salir, quienes son indispensables para que la sociedad se mantenga de pie: la policía, por ejemplo. Estos hombres y mujeres con turnos de 24 horas, no pueden hacer Home Office. ¿Cómo se dignifica su trabajo bajo las condiciones impuestas
por el coronavirus?

De acuerdo a lo informado por la administración municipal de Puebla, todos y cada uno de los policías cuentan con cubrebocas, caretas, guantes y alcohol en gel para minimizar la probabilidad de contagio; pero esta encomienda por generar mejores condiciones para los elementos policiales
tiene tiempo; en mayo de 2019, se aumentó un 4.6% de forma directa a su salario, asimismo, se han adquirido 99 patrullas nuevas y 1002 chalecos balísticos.

Antes, comenta un elemento de la corporación, la policía municipal no contaba con el uniforme y botas reglamentarios, apegados a los lineamientos 5.11 y necesarios para desempeñar de forma digna la noble labor de arriesgar su seguridad a cambio de la seguridad de las y los habitantes de esta capital. Reconocerles como héroes no basta, es necesario garantizar las condiciones laborales dignas de aquellas personas que durante esta emergencia sanitaria no pueden quedarse en casa, ya sea personal de salud, limpia…o los policías.

Reconocimiento necesario

“Hay compañeros que dicen: no, si yo estoy aquí es porque tengo vocación, tengo que cuidar, es mi responsabilidad. ¿Me entiendes? Ellos se sienten como héroes cuando la gente, por ejemplo, les reconoce un trabajo bien hecho, aunque sea su responsabilidad”, afirmó un miembro de la policía municipal.

El trabajo policial es uno de los más duros y de los menos reconocidos. No se pueden omitir, claramente, las faltas que la organización ha cometido en el pasado contra la ciudadanía, pero también debe reconocerse la labor de aquellos que están del lado de la gente, de sus vecinos.
Garantizar condiciones dignas de trabajo, contribuye al combate de la corrupción dentro de este organismo; esta garantía debe estar presente en todo momento y en todos los niveles dentro de la Policía Municipal y en el contexto del COVID-19, es de suma importancia mantenerla.