Tipifican terapias de conversión sexual como delito en la CDMX

Tipifican terapias de conversión sexual como delito en la CDMX

Por: Paulina Islas

El pasado 24 de julio, el Congreso de la Ciudad de México aprobó el dictamen que tipifica las Terapias de conversión o ECOSIG (Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género) como delitos que atentan contra la libertad de desarrollo e identidad sexual de las y los mexicanos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1990, eliminó de la lista de enfermedades mentales la homosexualidad, considerándola una variación natural de la sexualidad humana y no una condición patológica. A raíz de esto, según información de la Organización Panamericana de la Salud, las discusiones en torno a las terapias de conversión arrojaron que no cuentan con evidencia suficiente de efectividad, ni médica, ni científica, y representan una amenaza para la salud y el bienestar de aquellos a quienes se les somete.

La publicación UNAM Global, con la colaboración de la doctora Tania Esmeralda Rocha Sánchez, de la Facultad de Psicología de la UNAM, explica que algunos de los métodos que se llevan a cabo en estas terapias son choques eléctricos, procesos de ablación, violaciones y diversas clases de tortura emocional.

“En consecuencia, esto puede llevar al paciente a experimentar estrés postraumático, depresión, ansiedad, desadaptación social, inadecuación y suicidio”, explica Rocha Sánchez. Por este motivo, el Congreso de la Ciudad de México ha aprobado las reformas correspondientes al Código Penal de la Capital para sancionar de dos a cinco años de prisión estas prácticas.

Con 49 votos a favor, nueve en contra y cinco abstenciones, se castigará con prisión o hasta 100 horas de trabajo comunitario a quien imparta u obligue a otra persona a recibir dichas terapias. De igual forma, establecen como agravante que la persona que reciba las terapias sea menor de edad, aumentando la pena.

Como lo ha estipulado la OMS, la orientación e identidad sexual no son enfermedades, varias organizaciones y colectivos afirman que las Terapias de conversión o ECOSIG llegan a ser actos de tortura y violan los Derechos Humanos de quienes son sometidos a ellas. A la fecha, nueve países en el mundo han prohibido los ECOSIG y ocho países y regiones más se han pronunciado en su contra. En México, esta legislación representa el primer paso para reconocer y respetar la diversidad sexual de sus habitantes, garantizando el completo ejercicio de sus derechos humanos.