Altares de Huaquechula cerrados al público este año

Altares de Huaquechula cerrados al público este año

Por Paulina Islas

En Huaquechula, a las doce del día del primero de noviembre, suenan las campanas del templo anunciando la llegada de las ánimas, quienes siguen los caminos de cempaxúchitl hasta los altares que sus seres queridos han colocado para ellos.

Este año, debido a la contingencia por COVID-19, la comunidad ha tomado la decisión de realizar los altares de manera privada, dejando a miles con las ganas y esperanza de disfrutar en 2021 estos majestuosos altares en Huaquechula.

Cada año, esta localidad es reconocida por la majestuosidad de sus altares, declarados Patrimonio Cultural del estado de Puebla en 1997. Cada año, miles de visitantes y curiosos disfrutan esta tradición y van dejando velas en los altares para “iluminar el camino de los fieles difuntos”.

Los Altares Monumentales o de cabo de año, son realizados en honor a aquellos fallecidos en el año dentro de la comunidad. Huaquechula se ubica entre las estribaciones de la Sierra Mixteca y el volcán Popocatépetl, a 56 km al suroeste de la ciudad de Puebla, y atrae un promedio de 80 mil visitantes cada año en esta época. Las ofrendas que ahí se colocan cuentan con tres niveles, con simbolismos particulares como el espejo, las veladoras, comida, pan de muerto, “lloroncitas” y las imprescindibles flores de cempaxúchitl, nube y terciopelo.

Parte de lo característico de estos altares “de piso a techo” es la inversión de las familias en cada uno, la cual oscila de entre 10 y 80 mil pesos, debido a la tela de satín, la estructura de madera, el papel picado y las decoraciones que se decidan poner. En la mayoría de los casos las ofrendas de esta localidad se colocan en la sala o en el patio de cada vivienda, pues los altares llegan a medir entre cuatro y cinco metros de largo y ancho.