Nuevos modelos de bienestar, del asistencialismo a la autonomía

Nuevos modelos de bienestar, del asistencialismo a la autonomía

Por: Jessica Reyes y Paulina Islas

Los Centros de Desarrollo Comunitario de la Ciudad de Puebla (CDC) hoy son espacios de encuentro abierto que contestan a la idea o expectativa avezada a la caridad gubernamental con oportunidades de romper el círculo vicioso del condicionamiento de la dignidad humana.

Reina Xóchitl Castelán, de 47 años, es allí una mujer autosuficiente. Llegó para aprender procesos productivos y encontró una fuente de desarrollo laboral que la ha acompañado con perspectiva de género en la búsqueda de su independencia económica.

“Nosotros concebimos estos centros de desarrollo comunitario como espacios y escenarios de cercanía a las personas y sus necesidades, brindando servicios para fortalecer sus competencias y el tejido social”, explica para Red Pública Digital Florencia Platino, directora de Desarrollo Humano y Educativo de la Secretaría de Bienestar del Ayuntamiento de Puebla.

Desde la erradicación de una visión paternalista y clientelar entre gobierno y ciudadanía, comenta, se trabaja durante la pandemia en cuatro ejes base que conforman un estado integral de bienestar autónomo: re-educación en materia alimentaria, de empleo y salud, a la par de un acompañamiento jurídico en temas o situaciones de acceso a la justicia cívica y defensa de Derechos Humanos en las que grupos vulnerados suelen sufrir una brecha de alcance.

Con la mutación de estos lugares de dádivas a zonas de gestión de proyectos de aprendizaje, gente como Refugio Herrera experimenta los beneficios del autocuidado, mediante mejores hábitos alimenticios, así como la profesionalización de competencias económicas para la autogestión de oportunidades laborales.

Para Marco Antonio Espinoza, un joven de 19 años que recibió una formación individual sobre salud reproductiva y ética, los procesos educativos trascendieron a sus núcleos sociales más cercanos, como su familia y amigos, haciendo del conocimiento una herramienta para el fortalecimiento de la confianza y la procuración colectiva.

 “En este tiempo donde especialmente la pandemia nos tiene alejados, distanciados, encontramos otras formas de poder, solidariamente y en acompañamiento, mejorar nuestra calidad de vida”, refiere Florencia.

Es así como el territorio ve consolidarse espacios para tejer redes de apoyo y trazar líneas de aprendizaje de la mano de la ciudadanía, donde la voz civil que es escuchada desde la proximidad, dicta y transforma la vocación de sus espacios conforme a las necesidades y problemas comunitarios. 

Esta es la visión de política pública que ha permitido consolidar a los Centros de Desarrollo Comunitario como fuentes de desarrollo integral, según Enrique Glockner Corte, secretario de Bienestar del Municipio de Puebla:

¿Qué es la estrategia integral de bienestar que se implementa desde la Secretaría a su cargo?

Hay que entender que los CDC tenían que cambiar de vocación. […] entender que los CDC son espacios fundamentales y vitales para acercarnos a los habitantes, a la población de manera directa, de muchas formas o con servicios distintos a los que se venían ofreciendo y con una visión distinta.

¿Diferente en qué sentido? Históricamente se buscaba el dar servicios asistencialistas, el crear una relación de dependencia de los habitantes hacia el gobierno. Aquí lo que nosotros buscamos primero fue cambiar esa visión de asistencialismo, no regalar cosas, que era lo que se acostumbraba históricamente.  De hecho, me han preguntado mucho “y qué nos vas a dar” y yo lo que les digo es “les vamos a dar salud, les vamos a dar bienestar”.

El bienestar no es necesariamente regalar las cosas, sino acercarles cierto tipo de servicio que ellos tengan la necesidad, de manera coyuntural o inmediata. Diseñamos una estrategia con cuatro ejes principales. El primero es salud física y mental, seguridad alimentaria, activación económica y certeza jurídica.

¿Por qué dejar de lado esas políticas asistencialistas pues por décadas años fueron una forma de hacer gobierno?

Es una visión distinta de hacer gobierno en la que no dependa de un gobierno, sino que la gente se autogestione y autoconstruya su propio modelo de ciudadanía.

Nosotros tenemos que hacernos responsables de nosotros mismos para podernos hacer responsables de los demás. La mejor manera de hacerse responsable de sí mismo es no depender de nadie. […] Implicaría que los ciudadanos dejen de depender de alguien para tomar decisiones, es lo que históricamente muchos gobiernos hicieron, buscaron establecer una dependencia directa y, a partir de esa dependencia, se hacía un modelo vicioso de dependencia de los ciudadanos a sus propios gobiernos con una visión paternalista y clientelar.

Entonces, aquí es la visión de un gobierno que busca que los propios ciudadanos vayan construyendo su propio destino a partir de atender las necesidades, pero, también, de lo que tenemos a la mano.

Partiendo desde esta visión donde cada quien tiene las herramientas necesarias para su propio desarrollo, ¿dónde queda la identidad cultural? ¿se puede entretejer con todos estos ejes?

El desarrollo se construye a partir de lo que ya somos, quienes somos. Me parece que, también, construir comunidad hoy en día es una de las cuestiones principales. El poder construir desde la familia, desde la comunidad, nuestra propia realidad para atender nuestras propias necesidades es fundamental.

Estamos respondiendo a desde el núcleo más elemental, más básico, que es, en primera instancia, la familia y, en segundo lugar, la comunidad en la cual se ve inmersa esta familia, en cualquiera de sus formas. Sabemos que, hoy en día, la familia ya no es mamá, papá e hijitos, hoy la familia puede ser hasta un grupo de amigos con los que tú puedas compartir vivienda, compartir alimentos y la misma cotidianidad. […] La familia, en cualquiera de sus diversas manifestaciones o formas, es lo que da cohesión al tejido social que tanto necesitamos hoy en nuestro país.

¿Qué acciones en concreto está llevando a cabo el ayuntamiento de puebla para alcanzar el objetivo de atender las necesidades de las personas para su desarrollo?

La salud física es fundamental y es lo que nos preocupa ahorita, que se atienda desde la respectiva medicina, enfermería, nutrición y fisioterapia. Pero la salud mental también es fundamental, hemos hecho hincapié en que hay dos pandemias: la pandemia del virus, que es la que no ataca físicamente, y la pandemia del miedo. Por eso es que esta estrategia de salud tuvo dos direcciones, con una alianza que tenemos con SMDIF, con Protección Civil, la Secretaría de Igualdad Sustantiva de Género, nos aliamos a estas instancias para poderle dar a los habitantes del municipio servicios de salud física y mental.

Evitamos que la gente se vaya a hospitales a atender este tipo de padecimientos menores, brindando todos estos servicios, contribuimos a que tampoco hubiera movilidad […] evitando que podamos adquirir el virus en otro lado, quedarnos en casa e ir a lugares que quedan más cercanos de donde vivimos y donde no se estaban prestando estos servicios.

Nosotros coadyuvamos, pero no atendemos directamente los problemas de salud como sería el Covid, no es nuestro papel, no podemos hospitalizar, no hay hospitales municipales, pero sí la atención y servicios básicos.

Lo que tiene que ver con la estrategia de seguridad alimentaria, tenemos una investigación, un diagnóstico que se hizo con ejidatarios del municipio. Puebla tiene un territorio enorme en el ámbito rural con 16 ejidos; nosotros atendimos 15 con esta estrategia y con esto también identificamos cómo se está produciendo en nuestro municipio distintos alimentos. Tenemos una amplia producción agrícola en el municipio de Puebla que no se ve, entonces se genera la estrategia de proporcionar capacitación, proporcionarles semilla y darles con esto mejores condiciones para el trabajo que hacen estos campesinos que trabajan en el municipio, estos ejidatarios y poder ver desde el desarrollo comunitario cómo establecer centros de distribución y logística.

Con la activación económica estamos identificando productores, artesanos, los propios productores de temas agrícolas, pero también artesanos o la señora que hace galletas. Vamos a hacer unos tianguis solidarios, nada más que la pandemia nos lo permita, en los propios Centros de Desarrollo.

Y, por último, certeza jurídica, nos estamos aliando a la Secretaría del Ayuntamiento, con la Sindicatura y con la propia Consejería Jurídica para poder dar estos servicios y orientar a los habitantes sobre cómo resolver los problemas que tuviesen en este momento que resolver de manera inmediata. Es eso, el dar estos servicios a la población.

Todo esto lo está haciendo la Secretaría de Bienestar, en coordinación con las dependencias competentes en cada uno de los rubros para también así utilizar recursos, conjuntar nuestras acciones, y hacer de los Centros de Desarrollo Comunitario la estrategia territorial para acercarnos a las y los habitantes del municipio.

¿Se podría decir que estas estrategias buscan la interculturalidad, la sustentabilidad, autosustentabilidad, economía circular, entre otras, para beneficiar a la población?

Así es, y generar este sentido de comunidad del que hemos estado hablando. También tener la recomposición del tejido social es fundamental.

El presidente de la República ha hecho mucho hincapié en los tres ámbitos de gobierno. ¿Cómo atender? ¿Cómo volver a confiar en nosotros mismos como habitantes? ¿Cómo confío en el vecino o en la vecina de que no es una persona que me va a hacer daño?

El problema de género que se ha vivido en los últimos años es terrible y que tenemos que tomar acciones, me parecen urgentes, en todos los sentidos y en todos los espacios para cambiar y transitar de un país en el cual estamos normalizando la violencia, en todos los aspectos, a saber, que eso no es normal. La violencia en la familia, violencia en el noviazgo o una situación de violencia en cualquier espacio no es lo que hay que normalizar, sino, al contrario, tenemos todos que estar en contra de ello con acciones muy diversas.

Entonces, sí, tienes esos enfoques de generar y construir comunidad, de reconstrucción del tejido social, y reestablecer, a partir de estos lugares, una política más allá del asistencialismo que es lo que menos nos importa. Una política de gobierno que, más bien, va enfocada a atender necesidades directamente de los ciudadanos y que ellos mismos vayan construyendo esta nueva realidad que estamos viviendo.