Tenencia de la tierra, política pública prioritaria en el municipio de Puebla

Tenencia de la tierra, política pública prioritaria en el municipio de Puebla

Por: Paulina Islas

El derecho a la vivienda se encuentra establecido tanto en el Artículo 4° de la Constitución de Mexicana, como en la Normativa Internacional de los Derechos Humanos. La Organización Mundial de las Naciones Unidas, desde su programa “ONU-Hábitat”, estima que, al menos el 38.4 por ciento de la población en México habita una vivienda no adecuada.

Millones de personas en el mundo no tienen acceso a la propiedad, son personas que rentan toda su vida, a pesar de ser una de las aspiraciones más importantes de cualquier ciudadano del mundo. Esto quiere decir que uno de los derechos y de las desigualdades fundamentales es la propiedad.

Las trayectorias de vida de las personas que tienen acceso a una vivienda propia y quien no la tiene, serán determinadas por este elemento. Por ejemplo, no será lo mismo para una persona destinar el 40-50 por ciento de sus ingresos al pago de una hipoteca, que destinarlo a salud, educación, cultura y esparcimiento, elementos que elevan la calidad de vida.

La realidad es que las ciudades, en la actualidad -y desde hace algunos años- enfrentan enormes desafíos ambientales, socioeconómicos y de espacio que, de no ser abordados de forma correcta, pueden incrementar la brecha de desigualdad que existe entre sus habitantes.

Desde la falta de acceso a agua potable, saneamiento, energía eléctrica y transporte público, hasta la falta de certeza jurídica de la tierra que se habita. El actual Gobierno de la Ciudad de Puebla ha iniciado el Programa de Ordenamiento, registro, reconocimiento y escrituración de asentamientos humanos irregulares, como una de las facultades que posee. A cargo del programa se encuentra la Secretaría del Ayuntamiento, por lo que su titular, Liza Aceves López, en entrevista para Red Pública, comentó los detalles sobre la importancia del programa, así como sus objetivos inmediatos y beneficios para las y los poblanos.

Existen asentamientos que, por distintas razones, no forman de sus planes de desarrollo, ni son beneficiarios del gasto público, ya que jurídicamente no forman parte de la ciudad.

“Hay un principio básico para invertir los recursos públicos que es tener la certeza jurídica de la propiedad donde se está invirtiendo. Cuando se trata de las calles, en el caso del alumbrado público, pavimentación, obras hidrosanitarias, banquetas, lo que necesitamos, también, es tener la certeza jurídica de ese territorio y ese territorio se regulariza, a diferencia de una propiedad privada, por el reconocimiento del Cabildo de la Ciudad de Puebla. Todas las colonias que tenemos en la ciudad forman parte de ese proceso, han sido parte de ese proceso”, expresó Aceves López.

La secretaria afirma que el Ayuntamiento de Puebla ha realizado un diagnóstico que le permitió identificar las razones por las que hay tantas diferencias sociales dentro de la ciudad. ¿La conclusión? Existen ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Es decir que, a pesar de poseer un acta de nacimiento, que es un elemento de ciudadanía, tener una credencial de elector y poder votar, muchos poblanos viven en una franja de la ciudad donde no se tiene acceso a los servicios públicos. La funcionaria afirmó que:

“Si bien estamos obligados a pagar impuestos, porque todos pagamos impuestos- es mentira que algunos no paguen impuestos-, aún las personas que se dedican a las actividades vinculadas con los servicios y en la irregularidad, al comprar, le pagan impuestos al gobierno federal, que después regresan al municipio. En ese sentido, yo lo que te podría compartir es que esa es una situación muy crítica de una parte de la población y poco se ha señalado; es decir, vivir con todas las obligaciones del Estado, sin todos los derechos. Porque entonces estás obligado a cumplir la ley, a pagar los impuestos, pero no eres beneficiario del gasto público. Esa es la cuestión estructural de este programa de regularización de tierras”.

Quizá una de las ilusiones que nos ha vendido el liberalismo es que nacemos iguales

Una de las principales banderas de los gobiernos de izquierda es la repartición de tierras. Durante su mandato, el general Lázaro Cárdenas, a pesar de que la Revolución Mexicana triunfó años antes, fue quien inició con el primer reparto agrario de forma legal.

Este régimen tenía como objetivo proteger las propiedades colectivas de las comunidades que reemplazara el antiguo sistema latifundista y permitiera un crecimiento agrícola acelerado. Con la reforma de 1992 al artículo 27, por primera vez se permitió la venta del suelo ejidal y comunal, lo que permitió que se reemplazara su venta ilegal y se pudieran incorporar estas tierras de manera ordenada al desarrollo urbano legal.

El organismo que se ha encargado de este proceso es el INSUS (Instituto Nacional del Suelo Sustentable), antes CORETT (Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra), el cual ahora trabaja de la mano con el Ayuntamiento gracias a la firma de un convenio. Liza Aceves explica que, cuando se trata de tierras de origen municipal, es decir, la tierra que no es propiedad privada o estatal y hay invasiones, el Ayuntamiento la puede regularizar, después de muchos años y cuidando algunos elementos, de acuerdo con la ley.

En el caso específico de los ejidos, existen muchos conflictos en torno a esa posesión de estas tierras y la única forma de desaparecer este régimen, es pasar por un proceso en el que los ejidatarios disuelvan el ejido en una asamblea, o bien, que el gobierno, vía INSUS, expropie esos ejidos para poder hacer el reparto a las personas que viven ahí.

“Han pasado muchos años y la valoración de esa tierra es muy alta, expropiar es muy difícil, porque se expropia a precios de mercado y son tierras que, muchas veces, ya fueron vendidas. Entonces tenemos a una población viviendo en un territorio, en sus casas, con una gran incertidumbre jurídica, porque compraron ejidos y lo que tienen son minutas de compraventa, documentos avalados por un notario, pero no tienen una escritura pública. Esa es una condición de muchos poblanos, aún en las colonias más adineradas que conocemos en la ciudad. Entonces en esa regularización de la tierra, pues también trabajamos con INSUS, para poder ir desapareciendo los ejidos de la mejor manera posible y generar menos niveles de conflictividad en la ciudad por el uso de la tierra”, aseveró.

También, la funcionaria explicó que todos los incentivos gubernamentales que existen para disolver los ejidos, no se presentan atractivos para los poseedores quienes tienden a retrasarlo hasta que INSUS llegue y haga un proceso de expropiación y les pague. En estos casos, los nuevos poseedores de la tierra, que ya compraron y tienen una minuta de compraventa, están a la espera de la voluntad de los ejidatarios o de la capacidad financiera del gobierno estatal para poder resolver el problema.

El objetivo del Gobierno Municipal es que todas las personas tengan acceso a lo básico, aunque esto no sea necesariamente lo que más les preocupa a los posesionarios. Dentro de las principales preocupaciones o intereses de quienes se acercan al programa, es tener es una escritura.

“Hubo un debate con el gobierno del estado porque el gobernador dijo que nosotros no podíamos escriturar. El gobernador no se equivoca, nosotros no podemos escriturar, ni él; las escrituras las ejecuta un notario público, todo este trabajo concluye en llegar con un notario público”.

Una constante dentro del programa es que la ciudadanía lo ve más en función de sus beneficios inmediatos, se acercan al programa porque quieren tener una escritura pública de su casa. Ese, aunque no es el objetivo del programa, es una cuestión añadida del proceso; porque al regularizar la tierra, al reconocerla, también se puede reconocer a las personas usuarias de la tierra, ahora como propietarias.

¿Quiénes son esas personas y cuáles son esos beneficios inmediatos? La secretaria explicó que, son generalmente quienes comenzaron a vivir en asentamientos irregulares, vendidos por organizaciones que toman la tierra pública- estatal o municipal- y la reparten entre sus agremiados o militantes, o ejidos que desaparecieron.

¿Por qué crear este programa?

El Programa de ordenamiento, registro, reconocimiento y escrituración de asentamientos humanos irregulares, en su planteamiento, registró un total de 206 asentamientos irregulares, de los que se trabajarán 190, impactando de manera directa a un estimado de 60 mil familias poblanas.

“Son facultades que tiene la Dirección de Bienes Patrimoniales, es parte del trabajo que tiene que hacer el Ayuntamiento. Lo que estamos haciendo es tener una dirección centralizada del proyecto desde la secretaría del Ayuntamiento, quien tomó las riendas del proceso de regularización de la tierra y convocó a otras dos áreas que son fundamentales en esto, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad, que tiene que validar los planos de las colonias; y la Dirección de Catastro, que depende de la Tesorería”, agregó Liza Aceves.

Lo que antes representaba para cualquier persona un galimatías, que tenía que ir por acá, por allá, ahora se convirtió en una ruta única, validada en el Cabildo, permitiendo hacer un programa a ras de tierra.

“¿Qué pasaba antes? Yo creo que sí había prejuicios. Sobre todo, porque se considera que aquellos que han tomado las tierras, no deberían regularizarlas, aunque es un derecho. Cuando en un asentamiento humano, ya tienes más de 50 por ciento de las personas habitándolo, tienes que regularizar. Sin embargo, sí hay una perspectiva más clasista en ese proceso, donde se considera que no tienen todos los derechos porque no cargaron con todos los costos. ¿Quién vive en un asentamiento humano irregular? A mí me gusta decir que nadie vive en un asentamiento humano irregular por gusto, es incómodo, es difícil, no es una zona donde quisiera uno vivir. En realidad, lo que sucede es que los precios de la vivienda en nuestro país son elevadísimos e inalcanzables. Para quienes no tienen un trabajo o empleo regular, también para quienes tienen un empelo regular y los créditos, hoy se discute en el Congreso de la Nación el asunto de los intereses de los créditos hipotecarios del INFONAVIT, que son tanto o más altos que los bancarios”.

La secretaria señaló que, mientras no se tenga acceso a una vivienda, cómoda, barata y accesible, quienes hacen negocio con la tierra invadida van a proliferar. “Creo que tenemos que partir del hecho de que el derecho a la vivienda, que es un derecho constitucional, no está realmente regulado dentro de nuestro país y que, además, ha privilegiado a las empresas inmobiliarias por encima del derecho a la vivienda. A partir de eso es que nosotros le hemos dado un énfasis mayor, no solo nosotros, INSUS también está trabajando desde esa perspectiva eso nos ha permitido ver las cosas de otra manera”, apunta.

¿El que paga impuestos tiene derechos?

La secretaria destaca que algunas de las razones por las que este programa es diferente es que, muchas veces, en el pasado se administraba la necesidad, es decir, estos procesos de regularización prevenían básicamente de arreglos políticos y muchas veces se violaba la ley, regularizando tierras que no estaban en el orden de las prioridades de lo que marca la ley estatal.

Con 70 elementos en campo, la Secretaría del Ayuntamiento ha buscado cómo enfrentar esta problemática con el menor costo posible y, gracias a la Dirección de Catastro de la Tesorería Municipal, que tiene un equipo técnico sofisticado, adecuado a las tecnologías más recientes, ha realizado vuelos de drones, a partir de los cuales se pueden hacer los levantamientos y generar los mapas necesarios.

“La noción de que el que paga manda está muy vinculada con los gobiernos de derecha; que los servicios públicos son como tienda y no es así, son derechos. Una persona en condición de calle, ¿no puede opinar sobre su ciudad? Es un derecho”, remató Aceves López.

Por el momento este programa de la Secretaría del Ayuntamiento se encuentra pausado en su fase de acercamiento a la población debido al decreto estatal de Alerta Máxima en la entidad poblana, sin embargo, el trabajo de escritorio continúa para agilizar la regularización de predios en la ciudad de Puebla.



Fuentes:

https://onuhabitat.org.mx/index.php/elementos-de-una-vivienda-adecuada

https://onuhabitat.org.mx/index.php/nosotros

file:///C:/Users/pauis/AppData/Local/Temp/58107-167480-1-PB.pdf

https://www.gob.mx/insus/acciones-y-programas/programa-para-regularizar-asentamientos-humanos-prah

http://www.pa.gob.mx/publica/pa070408.htm