FAO comparte guía alimentaria para que niñas y niños se nutran mejor

FAO comparte guía alimentaria para que niñas y niños se nutran mejor

Por: Jessica Reyes

“El ABC de las dietas saludables” es la iniciativa que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha impulsado para promover desde edades tempranas la autoconciencia y el autocuidado en materia de alimentación.

Se trata de una guía rápida dirigida a niñas, niños y adolescentes que aborda la importancia de procurar una dieta con valor nutrimental y saludable.

Creada en el 2019, en el contexto de la pandemia por COVID-19, esta publicación ilustra de manera práctica los siete grupos de alimentos –y sus propiedades –que integran una alimentación balanceada. Asimismo, explica con qué periodicidad y cuánto de cada categoría alimentaria consumir, y cómo contribuye esto al fortalecimiento del cuerpo:

1. Las frutas y verduras nos aportan vitaminas, minerales, fibra y azúcares naturales. Debes comer la mayor cantidad posible de frutas y verduras de temporada todos los días.

2. Los cereales (trigo, arroz, avena, maíz, cebada u otros granos). Se les llama “alimentos básicos”, ya que se comen todos los días. Contienen hidratos de carbono, que son tu principal fuente de energía.

3. Los tubérculos y plátanos incluyen papas, ñame, batata, yuca y yautí y también son una fuente de carbohidratos, vitaminas y minerales. Los plátanos (como las bananas, pero no tan dulces) son también un alimento básico importante en muchos países.

4. Las legumbres y frutos secos son fuentes esenciales de proteínas. Provienen de las plantas, cuestan menos que otros alimentos ricos en proteínas, son ricos en fibra, bajos en grasa y tienen otros minerales y vitaminas esenciales.

5. Todos los productos lácteos derivan de la leche (de vaca, cabra, oveja, búfalo, camello, yak, caballo e incluso alce) e incluyen leche, queso, yogur, cuajada y suero de leche. Contienen mucho calcio, proteínas y grasas.

6. La carne, el pescado y los huevos contienen hierro y proteínas, que son los que te hacen fuerte y ayudan a reparar tu cuerpo cuando te lastimas.

7. Las grasas y aceites ayudan a nuestros cuerpos a mantenerse sanos, pero sólo si son del tipo correcto. Elije aceites vegetales, mantecas de frutos secos y aguacate en lugar de grasas animales, mantequilla, nata o aceite de palma, y evita los alimentos fritos con alto contenido de grasas.

Así, estás son algunos de los consejos básicos que El ABC de las dietas saludables recomienda a la infancia para alcanzar hábitos alimenticios en equilibrio:

– Sigue la regla de un tercio de verduras: Trata de llenar un tercio de tu plato con verduras en cada comida, o tal vez comer una comida vegetariana una vez a la semana. Céntrate en comer frutas y verduras frescas, en especial aquellas que se cultivan localmente y orgánicamente.

– Ayuda en la cocina: Observa y aprende mientras tus padres cocinan, y ofréceles ayuda cuando veas que están cansados. Hay un montón de recetas fáciles, rápidas y nutritivas en Internet que te pueden inspirar.

– Visita los mercados locales y pide a tus padres que compren frutas y verduras de temporada y que elijan alimentos frescos en lugar de conservados o enlatados. ¿Sabías que la agricultura ecológica ayuda a que nuestros suelos se mantengan sanos?

– Toma medidas en la escuela: La buena nutrición no acaba en casa. Si tienes una cafetería escolar o una máquina expendedora, mira los alimentos que ofrecen y comprueba si hay suficientes frutas y verduras. Si no es así, habla con tus maestros sobre cómo cambiar las opciones alimentarias.

– Sé un consumidor crítico: Tómate tu tiempo para leer la lista de ingredientes en las etiquetas de los alimentos y comprobar si los alimentos tienen un alto contenido de sal, azúcar o grasas. Hay que prestar atención al valor nutritivo de los alimentos, no a su aspecto, ni a lo genial que es el envase. Y presta atención ante indicaciones como cero, bajo contenido en y light. A menudo se utilizan para hacer que los alimentos parezcan más saludables, y no siempre es cierto… ¡No dejes que el embalaje te engañe!