“Nació en tercera base y piensa que conectó un triple”, formas de racismo en México

Formas de racismo en México

Por: Paulina E. Islas

La discriminación y el racismo tienen muchas caras, desde mover el bolso por la apariencia de quien se acaba de subir al transporte público, hasta la agresión física y verbal. Pocos días van de las manifestaciones en Estados Unidos por la muerte de George Floyd y el tema del racismo ha vuelto a ser discutido en México: un país que se dice clasista, pero no racista.

Posterior a la muerte de este joven estadounidense a manos de policías de la ciudad de Mineápolis como un acto racista el 25 de mayo, su nombre fue el más buscado en México en la web, según trendingtopics.mx, y los hashtags #JusticeForGeorgeFloyd (Justicia para George Floyd) y #BlackLivesMatter (Las vidas negras importan) fueron tendencia intermitente desde ese día hasta el 2 de junio, así como búsquedas relacionadas con el tema. Sin embargo, también destaca la tendencia en México del hashtag #WhiteLivesMatter (Las vidas blancas importan) y que trajo consigo una extensa discusión en redes sobre un racismo aparentemente más pronunciado en Estados Unidos que en México.

Esta discusión ha pasado por temas como el supuesto uso discriminatorio de “whitexican” y “fifí”, así como su contraparte “chairos” y “prietxican”, donde todo parece apuntar a un México no solamente clasista, sino racista.

México SÍ es racista

Durante el primer trimestre de 2019, el Colegio de México (COLMEX) realizó un estudio sobre las experiencias de prácticas de discriminación étnico-racial, basándose en 19 grupos de estudio con 35 entrevistas a profundidad en las ciudades de México, Mérida, Monterrey y Oaxaca, y las poblaciones del estado de Yucatán de Oxkutzcab, Teabo y Valladolid.

Los resultados demostraron que las prácticas discriminatorias en México son frecuentes tanto en espacios clave de desigualdad socioeconómica (trabajo y escuela), como en ámbitos de reproducción de la vida cotidiana (relaciones sociales, espacios de consumo, espacios públicos). De estos datos, la frecuencia de los casos es del 24 % en el trabajo, 19% en la familia, 18% tanto en la escuela, como en espacios de consumo (tiendas, restaurantes, etc).

El mismo COLMEX, en coordinación con OXFAM México, exponen en el informe “Por mi raza hablará la desigualdad”, los beneficios o cargas que imponen el color de piel, el género o la lengua de las familias mexicanas, destacando que hasta 2015 no se dio visibilidad estadística a poblaciones afromexicanas y afrodescendientes.

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación CONAPRED, reconoce en México 13 grupos propensos a ser discriminados, entre los que se encuentran afrodescendientes, etnias, migrantes, refugiados y trabajadoras del hogar, registrando 154 expedientes y presuntos casos de discriminación solamente a estos grupos de 2011 a 2016.

De igual forma, en la Encuesta Nacional sobre Discriminación de 2017, el 20.2% de la población mayor de 18 años declaró haber sido discriminada en el último año, dentro de los cuales 51.3% mujeres y 56.5% hombres fueron discriminados por su apariencia (tono de piel, peso o estatura y forma de vestir o arreglo personal). A esto se suma el dato donde, de ese 20.2% nacional, en Puebla el 28.4% de su población ha sido discriminada.

Racismo + COVID-19

Posterior a la detección del primer caso del virus SARS-Cov-2 o COVID-19, se empezaron a aplicar medidas a nivel nacional para mitigar los efectos de la pandemia en México, incluyendo la de CONAPRED, exhortando, el 29 de marzo, a empleadores para garantizar la salud de las personas trabajadoras del hogar durante el tiempo de quedarse en casa. Las personas trabajadoras del hogar, según datos de Naciones Unidas, este grupo es más propenso a ser discriminado por ser mujeres e indígenas en su mayoría, donde el trabajo que realizan es carente de derechos y se les invisibiliza.

Dado que el coronavirus puede ser adquirido por cualquier persona, sus consecuencias pueden ser peores si se es parte de un grupo discriminado. “El contexto de desigualdades estructurales que margina a estas poblaciones aumenta la probabilidad de que enfermen de gravedad e, incluso, pierdan la vida”, informó el 8 de mayo CONAPRED, respecto a la negligencia en centros laborales del norte, específicamente maquilas e industrias no esenciales, que obligabaron a las personas a laborar presencialmente; disminuyendo o suspendiendo su salario e incluso despidiendo a quienes pertenecen a los grupos con más probabilidades de presentar síntomas graves de COVID-19.

Las medidas de prevención y contención del COVID-19 han sido necesarias, razonables y proporcionales a las afectaciones nacionales, sin embargo, poco se ha abordado en los medios de comunicación sobre las afectaciones en los grupos históricamente discriminados. En México siempre se ha hablado de una “raza de bronce”, de un pueblo mestizo, pero en la práctica, es un pueblo discriminado, visto por encima del ojo y con desdén.