Más que siglas, las posibilidades humanas de amar, sentir y vivir: LGBTTTIQ+

Por: Jessica Hernández

Visibilizar, en su definición estricta, significa “hacer visible artificialmente lo que no puede verse a simple vista” y lo visible es definido como algo “que se puede ver” o “tan cierto y evidente que no admite duda”.

Cuando se habla de visibilizar a un sector de la población, se apunta a que la sociedad no quiere ver o reconocer su existencia y que, a través de acciones como políticas públicas, se empuja su aceptación dentro de la estructura cultural para que puedan acceder y ejercer sus derechos.

Históricamente, las personas diversas sexualmente (LGBTTTIQ) han sufrido discriminación y violencia en México, a pesar de ser un país con grandes avances políticos en el tema. De acuerdo con la Encuesta sobre Discriminación por motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), al 50 por ciento de las personas LGBTTTIQ les han negado injustificadamente alguna oportunidad de trabajo o de ascenso, el 49 por ciento ha tenido problemas en la atención médica y tres de cada 10 han tenido que abandonar su hogar antes de la mayoría de edad por la violencia intrafamiliar ejercida en su contra.

La primera herramienta para erradicar la discriminación en contra de la población LGBTTTIQ y evitar la violencia es la información, conocer que las posibilidades humanas son tan diversas que ni siquiera todas pueden ser nombradas.

Por ello, Gustavo Barrientos -investigador, tallerista y conferencista- charló con el equipo de Red Pública respecto a lo que significan las características sexuales, el género, la identidad de género y la orientación sexual, no sin antes dejar en claro que estas son solo formas de nombrar las experiencias propias de cada ser humano y el espectro es basto e infinito.

“No hay una sola manera de ser heterosexual, homosexual, bisexual, ni trans, etcétera. Cada persona tiene también diferentes cualidades y capacidades y necesidades afectivas, sexuales, psicológicas, cada persona tiene un diferente contexto”.

Una persona está formada por estos cuatro elementos –característica sexual, género, identidad de género y orientación sexual-, la parte física o la característica sexual son los genitales con los que la persona nace, masculinos, femeninos o intersexuales, es decir, que tienen características físicas de ambos sexos.

El género, por otra parte, es “una construcción social que parte de características sexuales, la parte física […] los roles y estereotipos, construir una forma de ser masculino o femenina”, aseguró Gus. Paralelo a esto, la identidad de género es la forma en la que cada quien “proyecta su género, cómo lo asocias en sociedad”.

Cuando una persona, explicó el académico, tiene concordancia entre sus características sexuales de nacimiento y su identidad de género, se le considera cis-género, cuando la identidad de género de una persona no corresponde con su característica sexual, se le considera una persona trans, “aquí pueden existir personas transgénero, que no han recurrido a procesos quirúrgicos u hormonales, transexual, ya pasó por ese proceso hormonal y/o quirúrgico”.

También, existen quienes viven su identidad de género entre lo masculino y lo femenino, variando constantemente, se le refiere como género fluido, o las personas queer, que no se identifican con ningún género en especial y rechazan el binarismo masculino/femenino.

La afinidad sexual y afectiva, llamada así por Gus y que comúnmente se le conoce como “orientación sexual”, tiene que ver con la forma en que las personas se relacionan con otras en el terreno sexual y afectivo, siendo distintas aristas las que componen a cada persona.

En este punto, el abanico de posibilidades se torna muy amplio, pero hay pautas para entender esto. Quienes tienen afectos por personas de su mismo sexo son homosexuales, quienes tienen afecto por personas de un sexo opuesto al suyo son heterosexuales y las personas que sienten afecto por todos los sexos, géneros, orientación y sus variantes son pansexuales.

De igual forma, existen personas asexuales, considerada como una orientación hacia ningún género o sexo, que no encuentran necesarios o importantes los encuentros eróticos, y dentro de este espectro, por ejemplo, existen las personas demisexuales, que solo sienten atracción sexual por personas con las que mantiene relaciones afectivas cercanas.

“Es un juego de posibilidades que nos hace variarnos como personas y por eso es que ahora quiero definir la diversidad. La diversidad es un conjunto de persones que vivimos en sociedad con nuestro ejercicio sexual y afectivo, todos somos parte de la diversidad, incluso las personas heterosexuales”, aseguró Gustavo.

Explicó que puede llegar a ser confuso el nombrar todas las orientaciones, identidades y sus variables, pero se trata de entender que cada persona se construye de forma distinta, “tenemos diferente combinación, vamos a ir justamente encontrándonos en esas combinaciones”.

Así mismo, se debe entender que “todos los aspectos de orientación y de identidad van fluctuando. […] es una decisión que debe tomar cada individue. Cómo se siente en ese aspecto en ese momento de sus vidas y que no debe ser obligado por otras instancias a cambiar o a cumplir cierto rol”. 

Gus considera que la clave para entender la diversidad y respetarla es la educación sexual, entender que la sexualidad sirve para más además de la reproducción, que es algo disfrutable y que existen múltiples formas de disfrutarla y que conocerse es el primer paso para gozar una sexualidad libre y plena.

Para entender la diversidad sexual no se puede dejar de lado el aspecto cultural. Culturas en todo el mundo entienden los géneros, las identidades de género y las orientaciones sexuales de formas muy distintas a las culturas occidentales.

Con este reportaje buscamos hacer un breve esbozo de la diversidad sexual occidental para fomentar el respecto y evitar la violencia, en Red Pública reconocemos que unas cuantas páginas no alcanzan para nombrar todas las posibilidades humanas que existen en torno a la identidad, la sexualidad y la individualidad.