Crisis sanitaria por Covid-19 causa retroceso significativo en esquemas generales de vacunación infantil: OMS

Routine immunization

Por: Jessica Reyes

  • México, quinto país con el mayor aumento de niñas y niños que no recibieron la primera dosis de vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP-1)

En todo el mundo, 23 millones de niñas y niños no recibieron las vacunas infantiles básicas a través de los servicios sanitarios habituales en 2020, la cifra más alta desde 2009 y 3.7 millones más que en 2019, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) con datos oficiales de la Unicef.

El estudio publicado por las Agencias refleja la interrupción generalizada de los servicios de inmunización debido a la pandemia por Covid-19 lo que, a su vez, ha provocado que hasta 17 millones de infantes no recibieran ni una sola vacuna durante el año, según estimaciones.

“Mientras los países claman por conseguir las vacunas contra la Covid-19, hemos retrocedido en otras vacunaciones, dejando a los niños en peligro de contraer enfermedades devastadoras pero prevenibles, como el sarampión, la poliomielitis o la meningitis”, acotó el Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

De acuerdo con la organización, las regiones de Asia Sudoriental y del Mediterráneo Oriental han sido las más afectadas por condiciones de carencia y limitación en el acceso a servicios sanitarios básicos.

“Estos datos deberían constituir una clara advertencia: la pandemia de Covid-19 y las perturbaciones relacionadas con ella nos han hecho perder un terreno valioso, y las consecuencias se pagarán en las vidas y el bienestar de los más vulnerables, algo que no podemos permitirnos”, afirmó Henrietta Fore, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

En este contexto, México no queda excluido de los retrocesos de vacunación infantil, pues el informe revela que se ha situado en el quinto lugar a nivel mundial con el mayor aumento de niñas y niños que no recibieron la primera dosis de vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP-1), sólo detrás de India, Pakistán, Indonesia y Filipinas.

Los datos muestran que en los países de ingresos medios aumenta la proporción de niñas y niños desprotegidos, es decir, de infantes que no reciben al menos algunas dosis de vacunas.

La OMS advierte que se corre el riesgo de que resurjan enfermedades prevenibles mediante la vacunación, como el sarampión.

Incluso antes de la pandemia de la COVID-19, las tasas mundiales de vacunación infantil contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, el sarampión y la poliomielitis se habían estancado durante varios años en torno al 86 por ciento. Esta tasa, tilda la Organización, está muy por debajo del 95 por ciento recomendado para proteger contra el sarampión –a menudo la primera enfermedad que resurge cuando no se vacuna a los niños– y es insuficiente para frenar otras enfermedades prevenibles mediante la vacunación.

Agrega que, incluso la preocupación no se limita a las enfermedades más propensas a generar brotes. El cierre de las escuelas ha afectado significativamente las tasas de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), que ya eran reducidas desde antes de la pandemia.

Esta vacuna protege a las niñas contra el cáncer de cuello uterino más adelante en la vida. Como resultado, en todos los países que han introducido la vacuna contra el VPH hasta la fecha, aproximadamente 1.6 millones de niñas más se quedaron sin vacunar en 2020. A nivel mundial, solo el 13 por ciento de las niñas fueron vacunadas contra el VPH, lo que supone un descenso del 15 por ciento en 2019.