Trata de personas, un flagelo de 11 máscaras al asecho

Trata de personas, un flagelo de 11 máscaras al asecho

En todo el mundo, más de 800 mil personas al año ven coartada su libertad y dignidad humana al ser víctimas de trata. Casi un millón de vidas que sólo tienen como realidad la explotación de sus cuerpos con fines comerciales.

Sí, la trata de personas es un negocio y es el tercer mercado ilegal más redituable del mundo, sólo después del tráfico de drogas y la venta de armas.

Y es debido a que México ocupa el 5° lugar a nivel global en esta modalidad delictiva que resulta urgente entender la trata como una problemática social en la que cualquier persona puede ser victimizada.

La trata de personas es una forma de conducta criminal que tiene como fin la explotación de vidas humanas. Se vale de recursos como la amenaza, el secuestro, la coerción, el fraude, el engaño o el abuso de poder para enganchar, reclutar, transportar, transferir, albergar o recibir personas, quienes son utilizadas como mercancía o bienes lucrativos.

Así, este delito sucede en tres momentos específicos: (1) la captación, (2) el traslado o aislamiento y (3) la explotación.

Existen 11 finalidades distintas en la trata de personas 1 , las cuales se desarrollan tanto en escenarios públicos como privados:

  1. La explotación sexual comercial forzada
  2. La utilización de personas menores de dieciocho años en actividades delictivas
  3. La adopción ilegal de personas menores de dieciocho años
  4. La explotación laboral
  5. La mendicidad forzada
  6. La esclavitud
  7. El tráfico de órganos, tejidos o células de seres humanos vivos
  8. El trabajo o servicios forzados
  9. La experimentación biomédica ilícita en seres humanos
  10. El matrimonio forzoso o servil
  11. La condición de siervo

Debido a esta cualidad multi intencional, es que la trata de personas es una problemática compleja de reconocer, documentar, clasificar y validar. Para Mitzi Cuadra Urbina, directora jurídico social de la Asociación Nacional Contra la Trata Humana en la Sociedad en Puebla (ANTHUS), esto se debe, principalmente, a que el delito suele ser reducido a una sola modalidad, por lo que otros potenciales casos de trata quedan invisibilizados o se nombran
bajo otra categoría, lo que hace que se escondan las cifras reales de la problemática.

Mitzi puntualiza que el entendimiento de la trata y sus diversas finalidades es crucial para detonar la responsabilidad ciudadana respecto a la cultura del no consumo.

1. Son las modalidades que reconoce la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos Explica que los servicios sexuales comerciales forzados no son la única finalidad de este
delito, por lo que la gente debe ser consciente de que hay otros servicios y productos que tienen detrás un posible caso de trata, desde la compra de un teléfono celular, una playera o hasta una hortaliza.

“La consciencia debería atravesarnos para cuestionar eso que estamos consumiendo, porque podemos estar reforzando el mercado de la trata de personas […] el consumo responsable es pensar qué hay detrás de esa industria o esa oferta”, explica Cuadra Urbina.

Así, en la medida en que la gente se dé cuenta de los multi escenarios en los que la trata despliega esquemas de explotación, se podrá ir frenando la demanda basada en la comercialización de vida humanas.

Según información publicada por ANTHUS, este mercado genera ganancias mayores a las que producen mega industrias como Google, Ebay y Amazon en un año.

Mitzi aclara que las redes criminales para la trata sostienen y nutren, a su vez, otras formas de organización delictiva, por lo que resulta urgente informarse para también erradicar las visiones que criminalizan la pobreza.

“Se trata de procesos que en su mayoría no son voluntarios, que no parten del libre albedrío, sino de un esquema de sometimiento […] en el triángulo rojo [Puebla] tenemos niños sicarios y niños halcones, esa es la etiqueta que llevan, pero no les nombramos menores víctimas trata”, tilda la directora.

Agrega que esto se confunde y juzga de la misma forma con las personas que se encuentran en situación de prostitución o de mendicidad.

La trata tiene cara de mujer

De acuerdo con Mitzi, no existe el “perfil perfecto” o común que puede ser victimizado por este delito, sin embargo, aclara que en México la trata de personas tiene cara de mujer.

Seis de cada 10 personas víctimas de este delito son mujeres adultas, y dos de cada 10 son niñas. Es decir, ellas componen el 85 por ciento de las víctimas totales identificadas en el país.

Esto, de acuerdo con los datos del Diagnóstico sobre la Situación de la Trata de Personas en México 2019 que realizó la Comisión Nacional de Derechos Humanos. El informe refleja un panorama de violencia en el que se coartó la vida de tres mil 308 mujeres, mil 86 niñas, 492 hombres y 289 niños, en un periodo de cinco años (2012 al 2017).

“Decir que es un delito neutral en cuanto al género nos daría una visión sesgada […] Los sistemas de dominación, como el capitalista y el patriarcal, están aliados, reproduciendo una multiplicidad de violencias a favor de este mercado que, en su mayoría, subyuga y comercializa el cuerpo de mujeres, niñas y adolescentes, con fines de explotación”.

“Como estamos yendo contra sistemas, la mejor forma de evitar el delito es evitar el consumo, porque las medidas de autocuidado tienen un límite. Esta problemática está basada en un esquema de oferta y demanda, hay un mercado que la sostiene y que se está haciendo rico”.

Conoce qué es la trata de personas