ONU se posiciona en contra de medidas que prohíben el acceso a migrantes en diversos países bajo justificaciones de salubridad

Por Paulina Islas

Derivado de la disposición Título 42, establecida en marzo de 2020, por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), que impide el acceso al país a personas migrantes o solicitantes de asilo debido a la pandemia por coronavirus, diversas agencias de la Organización de Naciones Unidas han expresado su preocupación ante el vacío legal al que son expuestos.

Desde la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONUDH), la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), se han pronunciado en contra de la norma que impide el libre acceso de personas migrantes, ya que sitúa a las personas migrantes una situación vulnerabilidad y vulnera su derecho a la no devolución, entre otros.

La ACNUR, en la postura publicada en su página oficial, establece que solamente en el mes de julio se han presentado 12 mil 807 nuevas solicitudes de asilo en México — más de 70 por ciento en Chiapas—.

Por este motivo, demanda al gobierno mexicano la implementación de políticas públicas centradas en las necesidades particulares de las personas migrantes y refugiadas, con el fin de generar alternativas de regularización e integración viables, dignas y seguras.

Destaca que esto se contrapone a la política migratoria establecida por Joe Biden en su campaña por la presidencia de Estados Unidos, donde estipuló que “la inmigración es esencial a lo que somos como nación, nuestros valores fundamentales y nuestras aspiraciones para nuestro futuro.

Bajo una Administración Biden, nunca daremos la espalda a quienes somos o lo que nos hace únicos y orgullosamente estadounidenses.

Los Estados Unidos merecen una política de inmigración que refleje nuestros más altos valores como nación”, se puede leer en su página oficial.

Es decir, la aplicación del Título 42 contradice la política de un sistema de inmigración humano y justo que preserve la dignidad de las familias migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, que el mandatario refirió en su primer discurso como presidente de los Estados Unidos de América; así lo afirman las agencias de las Naciones Unidas.