Efecto de la pirotecnia en animales de compañía y fauna urbana

Por: Paulina Islas

Con motivo del inicio de las celebraciones del mes patrio, mexicanos deciden utilizar fuegos artificiales para conmemorar y celebrar estas fechas. Sin embargo, su empleo puede tener consecuencias nocivas a diferentes animales.

Las implicaciones más importantes son el daño físico a los aparatos auditivos de los animales, miedo y estrés, así como los efectos adversos de las partículas químicas liberadas posterior a la explosión de los productos pirotécnicos.

En perros y gatos el oído es considerablemente más sensible que el de los humanos, que se puede dañar a los 75-80 decibeles. Los fuegos artificiales pueden emitir sonidos de hasta 190 decibelios, 110 a 115 decibeles por encima del rango de daño para los humanos.

En zoológicos se ha registrado que este ruido también pone en estado muy nervioso a animales como los rinocerontes o guepardos, afectando también de forma visible a otros como los elefantes.

Asimismo, animales como roedores continuaban corriendo minutos después de que los ruidos hubiesen cesado. De igual forma, se han registrado muertes masivas de aves en la ciudad, derivado de las detonaciones.

Además, la explosión de petardos libera partículas nocivas como el polvo fino (PM10), respirable y tóxico, lo que representa un peligro para los animales que viven en las áreas donde se explosionan, o ubicaciones alejadas, ya que el viento transporta las partículas a diferentes distancias, afectando a vertebrados e invertebrados de pequeño tamaño.

Por ello, ciudades como Collechio (Italia), una de las primeras en programar fuegos artificiales silenciosos, buscan alternativas de celebración, como lo son los espectáculos de luz láser. Además, estas alternativas reducen el riesgo de lesiones accidentales en animales y personas por quemaduras, lesiones oculares, auditivas o, en algunos casos, la muerte.